En el año 2003, el entonces jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra firmó un convenio con la Nación por el cual los ingresos provenientes del juego de azar en la Ciudad de Buenos Aires se repartían en partes iguales entre la Ciudad y la nación.
El actual Gobierno de la Ciudad reclama ahora a la Lotería Nacional el 100% de los ingresos provenientes de las ganancias producidas por el juego dentro del ámbito de la Ciudad, ya que finalmente está en estos momentos recibiendo sólo entre el 24% y 26% de la recaudación, lo que significa un ingreso de 150 millones de pesos anuales contra 15.000 millones que se juegan.
El gobierno porteño espera poder renegociar los porcentajes en los próximos meses, con retroactividad al 1° de enero del 2007. A cambio cederá a la nación el manejo del juego por los próximos cinco años.
Si esto se concreta, la Ciudad percibiría el total de las utilidades de 5 bingos, agencias de apuestas, máquinas tragamonedas y dos casinos, lo que significaría aumentar los ingresos a 600 millones de pesos anuales.
El gobierno nacional, por su parte, se niega a dejar en manos de la Ciudad el manejo del juego, a pesar de que así lo establece estatuto de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Es por eso que el gobierno de la ciudad aspira a renegociar los porcentajes.
Este nuevo convenio duraría 5 años. La propuesta está siendo analizada por la Comisión de Enlace del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que conduce Alicia Kirchner.
